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lunes, 6 de septiembre de 2010

FETICHES Y RECUERDOS

El otro día fui a mi casa, bueno a casa de mis padres. Es curioso por más vueltas que des por el mundo y mudanzas gratas e ingratas que lleves en las espaldas cansadas de mudarse de vivienda, la casa de tus padres fue, es y será siempre tu casa. A lo que iba; allí en un par de cajones de mi antiguo dormitorio tengo guardadas pequeñas cosas, de esas sin valor, y que sin embargo son impagables, objetos que sirven para recordar retazos de mi vida, de mi pasado lejano y no tan lejano.

Son tonterías que he ido guardando a lo largo de mi paso por la vida, guardadas en cajones, como si fueran reliquias a la espera de la construcción de un Sancta sanctorum de mi vida. Viejas cosas, antiguos cachivaches ya sin uso y sin sentido aguardando que algún día los guarde en un baúl de recuerdos y pasado.

En esos dos cajones encontré retazos de mi pasado maullando como una gatita que busca caricias en el cuello. Tres o cuatro viejos y trasnochados muñequitos de indios de plástico monocolor que ganaban siempre contra los vaqueros en las estepas llenas de lobos imaginarios que mi primo y yo montábamos en el jardín de mi casa. Canicas que perdía jugando, en la calle, a chivapiegrandotuteyguas, peonzas con punta de tornillo que ganaba jugando en círculos de arena en las mismas calles en las que perdía las canicas. Un pedazo de la escayola que soldó el brazo que me partí saltando de almena en almena en el Castillo en el que jugaba de crio.

Una caja de plata vieja en la que guardé la arena de todos los castillos que construí en el aire. Junto a las llaves de la primera moto que me robaron en noche de verano y besos, la hebilla de la vieja y arrugada chupa de cuero que tan sólo pudo librarme de las magulladuras de las primeras ostias en moto, pero que fue incapaz de librarme de caídas peores. Un vetusto disco de vinilo con antiguas canciones italianas en el que todavía se puede leer como gira il mondo gira, nello spacio sensa fine, con le amore apena nati, con le amore deja finite, con la joia e con dolore.

Recuerdos y bienaventuranzas de compañeros olvidados escritos en pañuelo azul de cuello, de aquel año que me obligaron a salir de mi hogar para enseñarme nada, atados con el cordel naranja que amarraba una llave en mi cuello. Cartas de amor, manuscritas con bic cristal, que me dieron niñas que ya serán mujeres, y que sin duda se abran olvidado de mi nombre, como yo no me he olvidado los suyos, cartas de un tiempo remoto. Un frasco de perfume que olía a ti. Recuerdos de las lágrimas de cocodrilo que decían llorar por mi.

Mechones de pelo guardados en cajitas de cristal. Incluso mis rizos de aquella época en la que los deje crecer. Recuerdos del pelo largo, que dirían los burning. Mis primeras pulseras de tela, de trapo, de cuerda, y de metal todas guardadas en el interior de un jarrillo de latas que me acompañó a muchos lugares. Todos mis DNIs, desde el primero grande y azul en el que aparezco como un niño apenas sin granos, hasta el último. Imagen del inexorable paso del tiempo.

Todas las carteras que he ido teniendo desde los trece años. Billetes de avión (de cuando se viajaba con billetes) monedas de lejanos países. Añejas fotos de carnet. Entradas de conciertos. Tunel of love tour. Algún colgante. Gafas de sol

Un billete de mil pesetas partido en dos.

Una caja de zapatos con todos los besos que no he dado y que tengo aquí guardados por si los vienes a buscar.

Allí encontré, en fin, mis raíces y mis alas. Restos de las margaritas que desoje.


25 comentarios:

  1. Dices bien, cada trocito tiene su historia, que en su momento eran tan importante!!, viviencias que se quedan a fuego en la memoria, y que tejen ese hilo conductor de vida, y que ayudan como si fueran cuentas de rosario a pararnos en cada episodio y la sonrisa viene a nuestros labios. Son detalles fisicos que nos llevan a esa realidad vivida, y nos damos cuenta de : cuanto hemos vivido!.
    Cierto que sigo guardando, aunque menos, y cada vez que toca limpia de cajones y armarios,voy seleccionando y tirando...es que sino, no cabe el presente...jejeje
    Hermoso momento vivido, Carlos. Gracias por compartirlo. Saludos

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  2. Según ibas relatando iba imaginado todas las sensaciones que experimentabas...yo soy adicta a conservar recuerdos, precisamente por lo que describes, cada objeto tiene su pequeña historia que evocas con nitidez cuando acaricias el objeto con las manos, entonces tu imaginación vuela y de pronto vuelves a ser joven otra vez.
    Saludos!

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  3. Todos tenemos en algún lugar esos viejos cajones cargados de recuerdos. Y cuando los abrimos nos inundamos de imágenes. Revivimos.
    Ese instante nos da la posibilidad de volvernos niños, de sentir la hermosa y tierna sensación del primer amor, de vernos, de enfrentarnos a un pasado que vuelve en cada objeto que acariciamos.
    Tengo una caja con tarjetas de felicitaciones navideñas que empezó a coleccionar mi abuela y que yo he seguido y que dejaré a mis hijos.
    Cada vez que la abro, tengo la sensación, maravillosa, de ver todas y cada una de las mesas vestidas con el mantel rojo y los candelabros tan relucientes; veo los rostros de mis hermanos cuando se repartían los escasos regalos, el brindis con lo que permitía el sueldo de papá, etc... Puedo festejar con sólo abrir la caja de estas tarjetas una Navidad en agosto...Eso es lo que siento.
    Gracias Carlos por tu texto.

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  4. Pero que bonito, romántico y melancólico tu relato Carlos. Ese símil con la gatita me ha embaucado. Como enlazas el pensamiento a la hora de escribir, un mago de las letras, un tejedor de ideas.
    Besos wapo.

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  5. ¿Sabes?...al leer hoy tu post, sentí una envidia “sana”…
    Las veces que he vuelto a pisar la casa donde nací y me crié, he podido sentir, oler, acariciar suavemente todas esas vivencias y experiencias que tuve por entonces…
    Sin embargo, no guardo recuerdos de esos que puedes tocar realmente, esos objetos que son parte de ti…por alguna razón…no los tengo…
    Tal vez porque huí despavorida y rompí con todo lo que me llevara a entonces a causa de mi empedrado camino que tuve que soportar…
    En todo caso, me has hecho viajar a mi niñez, y no todo fue tan malo…

    Como siempre, un placer leerte,

    Muackss!!

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  6. Pues qué bellos recuerdos me asaltan en la memoria, esos, que hacen historia y que quedan al filo del pensamiento, que es el mejor cajón donde se guardan las cosas. Todo tuvo su momento al recordar las viejas cosas del pasado y es un bagaje que se lleva siempre a cuestas, porque de lo contrario, !pobre del que no tenga esas viejas vivencias!, sería como... una marioneta sin cuerdas. Excelente escrito amigo, bello, nostalgico y con mucho fondo, te mando abrazo jerezano desde mi océano. Zíngara.

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  7. cada cosa que se guarda es un tesoro por redeescubrir en años venideros.A veces son agradables y otras ,no tanto.
    pero no atesores demasiados recuerdos,podrían hacerte daño.
    Mil Besos Carlos.

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  8. No se como se llama lo contrario del Síndrome de Diógenes, quizás "pasota insensible", yo padezco de eso y nunca he sido muy dado a guardar esos recuerdos que tan bien nos cuentas. Quizás ahora leyéndote, a uno le entran ganas de volver en el tiempo y guardar esos pequeños tesoros.
    Guardo pocas cosas, muy pocas, todas especiales, todas recuerdos inborrables.
    Un abrazo

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  9. Yo también sigo llamando a la casa de mis padres " mi casa" eso es algo inevitable. Yo dejé pocas cosas, algunas cintas de cassete y poco más. Será que a pesar de ser muy nostalgica, no quiero que al final lo material me resulte un lastre.

    Petons
    PD. Precisamente avui he tingut un flasback de quan era petita, unes llaminadures que eran com uns pintallavis. Ara el meus pintallavis no son per menjar, pero el fi és més o menys el mateix...

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  10. MARIA, es verdad, en ocasiones, al presente le cuesta encontrar un huquito, por fortuan siempre se impone...

    EURIDICE. Somos jovenes, mayor es todo aquel que tenga 17 años más que tu jajajaja.

    BEATRIZ. Que satisfactorio y placentero tiene que ser leer de tanto en tanto esas postales, recordar con cariño e incluso con añoranza el significado de las letras allí escritas. Un saludo.

    ROSALIA. Muchas, muchas, muchas gracias por tu comentario, ayuda a seguir, a escribir una letra detras de la otra, y seguir con la ilusión de que formara una bonita palabra dentro de un bonito texto....

    GINEBRA. Espero y deseo, encarecidamente, que ese empedrado y duro camino te llevara a un maravilloso y comodo lugar, desde el que mirar el pasado pensando, ufffff al menos me has ayudado a ser la mujer maravillosa que soy.

    CONCHI DEL BLANCO. Todo tiene su momento y su lugar, hasta los recuerdos enmarañados en algún lugar de los cajones del alma. Un beso desde mi mediterraneo.

    MORGANA, Gracias por el consejo. HAce años que sólo guardo y atesoro los buenos, los malos los rompo y tiro sin mirar atrás.

    JOSEP. Lo cierto es que yo, también, guardo cada vez menos cosas.... será la falta de espacio.. Será que a fuerza de tatuajes de pasados piratas cada vez apetecen menos señales... ves a saber.

    LUCIERNAGAS: Conec aquestes llaminadures, que bones estaven, que llengua i llavis més vermells. Segur que el pintallavis d'ara també deixa un molt bon sabor de boca en pròpia i aliena ... un peto

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  11. Si yo empezar a vaciar los cajones de mi antigua alcoba lo fliparía..Hace poco encontré una funda llena de cartas que me escribían mis amigos cuando iba al instituto...Leí un par de ellas y se me vino a la cabeza toda una vida ..y estoy empezando a vivir ...

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  12. Mi querido Carlos!!!!!!!!!
    Los recuerdos son una gran parte de nuestra vida, yo no solo guardos los recuerdos del momento, guardo cada carta, cada poema, cada foto........... la verdad es que mi madre me dice........ tan joven y con la enfermedad de digenes.
    Pero para mi ninguno de mis recuerdos son una basura.
    Esta entrada me ha enternecido el alma, por mi mente han pasado muchos recuerdos.
    Besazos cielo!!!!!!!!!!!!

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  13. Que bendicion tener la casa de tus padres y poder encontrarte con tantos recuerdos del pasado ... En mi caso no es asi los perdi a ambos siendo muy chica pero tengo una cajita con unos cuantos recuerdos que guardo mi abuelita para mi .... Tesoros que conservo con mucho amor

    Besos Carlos

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  14. Ostras, me he imaginado esos recuerdos...y me he perdido en tu memoria...yo también recuerdo el nombre de algunas, los algunos los olvidé...je,je...los besos de mi caja de zapatos se los quedó Lía.
    Un besazo majo.

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  15. Tienes suerte de tener padres y una casa donde volver.
    Recuerdos, cuantos recuerdos, me han venido según iba leyendo.
    Besos

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  16. Hola Carlos:
    También tengo una caja donde guardo cartas, fotos y algunas otras cosas...De vez en cuando es bueno llenarse de recuerdos...
    Gracias por compartirnos los tuyos!

    Un beso
    Maribe

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  17. Hay días que apetece recordar, eh Carlos?

    Un saludo amigo.

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  18. Pero qué razón tienes! Yo ahora, más que nunca reviso esos cajones y revivo cada recuerdo.
    No sabes como me ha conmovido tu post de hoy,....me identifico tanto.
    Un besote y mis caricias Carlos

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  19. Genial! Por fin alguien que guarda pequeños recuerdos. Ya empezaba a creerme un poco loca. Desde siempre, pequeñas cosas hicieron que el simple hecho de verlas, de tocarlas, me hicieran viajar en el túnel del tiempo y verme allí de nuevo. De mis viajes, muchas veces, más que fotos, guarde pequeñas cositas hablaban por sí solas, y por supuesto una moneda de cada uno de los países por donde anduve (gracias, pues hoy ni existen). Y las cartas....., las guardo todas y cada una de ellas.
    Besos cargaditos de mimos.

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  20. Hay cosas que nunca cambian....afortunadamente.
    Un beso.

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  21. que lindo post carlos...¡
    yo también escarbo de cuando en cuando en los recuerdos de la casa de mi abuela...
    con la que me pasa algo parecido a ti...
    esa casa erade mi abuela...pero desde que murio es la casa de mis padres...pero para toda la familia...tios y primos incluidos...no es la casa de mis padres..sino la casa de la abuela y lo sera siempre....

    y alli tambien hay retazos de vida...mia ...y de toda mia familia...
    y algunos son gratos de recordar...y otros comienzan a doler y hacen daño...
    a medida que te haces mayor....mirar hacia atras duele un poco...o un mucho...


    un abrazo carlos...

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  22. Mientras te leía pensaba que entra las mudanzas que me ha dado mi vida y las que les dió a mis padre se han ido quedando esos pedacitos de mi historia y que ahora pueden ser retales de otros que los encontraran olvidados por las prisas.
    Me ha encantado, como siempre, me haces recordar cosas ...
    Muchos besos

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  23. Ese instante de redescubrimiento debe ser uno de los más sublimes que existe.

    Volver y tocar los pequeños objetos que son nuestra esencia. Hermoso.

    Un abrazo!

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  24. ¿Por qué eres tan majo tío? Gracias por tus palabritas, te aseguro que me llegan muy adentro.
    Un besazo Carlos.

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