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martes, 24 de julio de 2012

CANCIÓN, ESCRITO POR ENCARGO.



Hace más de tres lustros que conozco a una chica que canta como los ángeles. Haciendo honor a la verdad; muchos ángeles enajenarían sus alas, venderían uno de sus ojos azules y se raparían al cero sus bucles dorados, aquellos que normalmente dejan al albur del viento, para cantar como ella. Borda el Ave María de Franz Schubert, como quien hilvana hilo negro para coser tu tanguita y que nadie descubra la juerga que acabó al amanecer, o como las viejas parcas que hilvanan hilo dorado para remendar tu corazón destrozado por los cepos que el amor va dejando en el camino, a tu costado. Como os decía, canta maravillosamente bien. Me hizo un regalo; me pidió que le escribiera una canción, confió en mi sensibilidad (por otro lado, claro está, discutible) confió en mis letras mis palabras.
Así que me puse manos a la obra, y esto que os presento es sólo el borrador. Ella, tras leerlo, lo adapto a las notas, la música, los acordes, a su estilo. Vamos esas cosas que yo no tengo ni idea.
Espero que guste el resultado, el poema. Prometo, cuando este musicalizado y cantado ponerlo para que todos lo disfrutéis.

Perdido y solo sin sonrisa ni paz
andaba buscando la aguja del pajar
la canción que no encontraba
mi vino y mi pan

de pronto allí estabas
guapa y frágil como flor sin su tallo
con tus ojos grandes y tristes
con tu sonrisa de luna llena
bastó un instante para prenderme

supe que escucharías mis latidos
yo contaría las estrellas de tu espalda,
olvidaría el olvido,
encontraría  caminos despejados
la hoguera que alumbra  abrazos

te enseñe mis heridas, mi sístole mal remendada
me mostraste tus zarpazos, el frio en tus manos
compartimos vino,  y tatuajes
el temblor de la primera caricia robada
un inacabable segundo en el primer beso
la lengua en tu boca empapada

Perdido y solo sin sonrisa ni paz
andaba buscando la aguja del pajar
la canción que no encontraba
mi vino y mi pan

visitamos la tarde naranja
abrimos la ventana, saltamos al mañana
perdí en tu regazo mi vergüenza
perdiste tu tanga en mi almohada
me abandoné en tu ombligo
te encontré en mi pecho

Dormimos juntos en el suelo
salvamos las dudas con besos.
Tejimos  el porvenir con  tu pelo
al alba nos abrigamos con mis manos
diluimos en espuma la amargura
plantamos semillas sin tierra.

El hilo color café de tu mirada,
zurció  los rotos de mi corazón.
el llanto en madrugada
lo arregló mi carcajada
fuimos uno, reímos por mil
burlamos la desgana y la sinrazón

Contigo con risas y paz
encontré la aguja del pajar
la canción que buscaba
mi vino y tu pan



miércoles, 18 de julio de 2012

HAIKU

Mis dedos
 en tu espalda,
 danza primigenia

lunes, 9 de julio de 2012

EL TE QUIERO QUE AÚN NO TE HE DICHO.



En ocasiones se sueña con un te quiero, como el que sueña melodías que no es capaz de reflejar en una partitura.

Fíjate, las mejores palabras no se dicen nunca. Quedan pendidas en el aire o agazapadas en el hueco de tus manos como aquel agua recogida para beber en el curso de algún rio del norte.

Mejor que sepas que hay palabras que quedan siempre esperando como el que espera en el silencio en la noche un rayo de luz. Tal vez esperen porque no hace falta decirlas, será que el amor se mece en el columpio de silencio que habita entre mis ojos y tu sonrisa de niña alegre y despreocupada. Será que el futuro siempre es mañana.

Hay palabras que no hay que decirlas, o que aún dicha, suenan mucho mejor cuando es el silencio el que las aúlla con esa suavidad que dejan los besos en las mejillas. Al escribir esto me pregunto, ya ves, si ahora estás pensando en mi. Si de vez en cuando te persigue mi aroma y mi recuerdo, si aún conservas, en tu piel, mi olor antes de hacerte el primer café de la mañana. Si echas de menos mis caricias y mis manos bailando en tus dedos, mi sabor en el cielo del paladar de tu boca.

Hay palabras que no es preciso decirlas, porque se dicen con el recuerdo de mis dedos bailando en tu espalda y el escalofrió que dejo mi última caricia. Palabras que se escuchan sólo si aún te pones nerviosa si miro furtivo tu escote cuando te descuidas al dejar tu comida en mi plato.

El mundo tiembla sobre sus precarios cimientos y yo me pregunto si tu fría oficina de números y cálculos, para mi imposibles, está impregnada del calor de mis ojos, del recuerdo de mis manos amarrando tus tobillos, de mi lengua recorriendo tu cuello, de ese te quiero que se dice en silencio y que yo callándome tantas veces te digo.

Ya ves, hoy estaré egocéntrico ( ya sabes es uno de mis muchos defectos) pero invade mi pecho la esperanza de que un ligero temblor se pose en tus manos cuando tus tacones resuenen al buscar ese segundo café de la mañana y desees tomarlo conmigo, imaginar que lo compartimos, así, sin más, sin compañeros de trabajo, sólo vos y yo y esas conversaciones que son sólo tuyas y mías esas que esconden varios te quiero en cada frase.

Fíjate, pequeña, que ahora mismo una ligera brisa enfría mis mejillas y me da por pensar que, tal vez, sea el mismo vientecillo que se está enredando ahora mismo en tu pelo.

Pronto nos veremos, como siempre, pero hasta que esos momentos pasen me gusta pensar que algo de mi revolotea en tu cabeza, anida en tu pecho y te impide concentrarte en las rutinas diarias

martes, 3 de julio de 2012

NINIS


Quiero hablar de mi amigo Joan y de su proyecto TACC es, junto a sus socios y colaboradores, un joven nini. Ni vago ni conformista.

Ando un poco cansado de ese término acuñado, ves a saber cuándo, y es verdad que tenemos muchos jóvenes que ni estudian ni trabajan. Ni van a hacerlo nunca. Pero también hay mucha gente con cuarenta, con cincuenta con sesenta… que jamás han dado palo al agua, ni han realizado más esfuerzo en su vida que para bajar al bar a ejecutar su eterna sordina de blablablabla para nada hacer más que criticar todo lo que hay a su alrededor.

Sin embargo hay una enorme cantidad de gente joven no sólo preparadísima, sino también muy interesante. Con mil ideas ronroneando en su pecho deseando hacerse realidad y con la fuerza recorriendo sus venas y sus brazos para hacer verdad ese sueño.

Uno de estos  sueños es TACC http://www.taccbcn.com/ (aquí dejo el enlace para que lo visitéis y veáis con las  palabras de los creadores lo que yo torpemente explicaré) Es una asociación, (por cierto y por lo que me contó Joan, entre otras cosas, jurídicamente muy bien organizada) que pretende, y sin duda conseguirá, ser plataforma de difusión del arte, la cultura, la creación… apoyando y ayudando a los artistas noveles de cualquier disciplina a crear y dar a conocer su obra (espero Joan haber definido bien vuestro proyecto)

Pero esto no es el caso. Ellos, visitad su web, lo definirán y explicaran mejor que yo.

El asunto son los ninis, esos jóvenes que ni son vagos ni se conforman. No son vagos porque encuentran en sus apretadas agendas de  preparación,  estudios y de trabajo un hueco para sus ilusiones y sus proyectos, y oye, se remangan y se ponen manos a la obra como un arquitecto que comienza a dibujar los planos de un maravilloso puente. Y no son conformistas porque quieren cambiar, a mejor, las cosas, la vida, el mundo que ven gris a su alrededor. Quieren cambiarlo a mejor para ellos, y para mi hijo (que por edad podría ser el suyo) y quieren cambiarlo también por ti y por mi (que tengo casi edad de ser su padre).

Lo transfomaran sin duda. En esta época convulsa de cambios, a priori, a algo peor,  ellos están sembrando la semilla con la que el futuro será multicolor y algo más amable para todos. Conseguirán cambiarlo como mejor saben. Con arte, con dibujos, con pinturas, con música, con letras, con poesía. Al cap i a la fi, con ese poema de sensual benevolencia y bondad que habita en muchísimos de nuestros corazones.

De la presentación al mundo del recién nacido TACC, que decir,  excelente. El maestro de ceremonias un joven artista, los críos que daban volteretas en el aire a ritmo de rap unas estrellas que pronto brillaran en otros lugares. La colaboración de Rodolfo, una persona con la que he coincidido muchas menos veces de las que me gustaría pero que ya se está transformando en un amigo imprescindible, fue un dispendio de generosas palabras y poesía.

Por cierto Joan, además de ser un nini, es un joven poeta. Podéis leer su poesía aquí: http://tallerdesomnis.blogspot.com.es/

martes, 26 de junio de 2012

EL PRECIO DE LAS COSAS.


Esta Maldita crisis, fíjate, está cambiando el mundo. O tal vez, debería decir que está cambiando nuestro mundo Europeooccidentalblancobienpensanteycaucasino. En el Sahel se siguen muriendo de hambre como hace cinco años y como hace diez, en Mexico siguen mojándose la espalda y jugándose la vida por cruzar el rio grande. Sudamerica sigue en la crisis que para ellos se inicio en el S. XVII, China y media Asia no ve más que arroz y trabajo en el horizonte. Africa es como, siempre fue, un lugar del que enamorarse en el que ir a vivir, y tal vez morir, pero sigue sin futuro, sin comida ni agua ni pan. Como decía, esta maldita crisis esta cambiando el modo de vivir, nuestros corazones y como no el precio de las cosas.

Baja el precio de la vivienda (y aún así hay miles de casas siguen vacías y miles de personas que no tienen donde dormir ni donde pacer) Baja el precio de las acciones (aunque la mayoría de los mortales jamás hayan invertido en nada más que su vida). Hasta los menús, en zonas de curritos y alrededores de oficinas bajan de precio.

Sin embargo, ya ves, yo sigo pensando que hay cosas que siguen sin precio, que ninguna agencia de riesgo podrá obligar a que deje de cotizar una mirada. Sigo sin saber que precio tiene un ratito a tu vera, cuanto y donde cotiza un ese segundo eterno en el que se queda congelado en el aire entre un ; “¿te he dicho alguna vez que te quiero?” y la respuesta de tus ojos en los míos.

Busco en los mercados bursátiles el valor, el precio, de esa satisfacción inconmensurable, impagable, que inunda todos y cada uno de los rincones de mi alma, si, si incluso esos a los que tú no llegas, cuando mi piccolo hecha una siesta conmigo y acomoda su cabecita en los recovecos de mi pecho, acomoda su respiración al baiben de la mía mientras sus ojos, despacito, como los de un cachorro de león somnoliento van cerrándose. La cantidad a pagar cuando noto como su preciosa boquita escupe el chupete para esbozar un “paaaaaaaapa” justo antes de dormir acurrucado en mis brazos. El viento que pasa por la ventana se queda congelado en el aire bailando con las notas musicales con la dulce voz de Mary Black entonando Babes in the Wood. No sé, aún, a cuanto cotiza ese preciso instante en que morfeo habita tu pechito y el oxigeno que nos rodea se transforma en miel y deseos.


No sé, llamarme ingenuo, el precio de un beso, de un abrazo, de un hombro amigo, de la cerveza de las derrotas, del cava del éxito, del polvo del camino compartido, del barco de madera que me hizo mi padre, del dolor de la vereda, del éxito de los caminos, del vino con el que compartimos sueños, deseos, esperanzas y certezas.


Aqueronte cobraba una moneda al traspasar con su barca el Estigio. Pero nadie puso precio al canto de las sirenas, al fuego de Prometeo, al extraño paso de agua que es la vida entre Escila y Caribdis. No he encontrado tampoco, en ningún libro de económicas el precio de la afilada hoja de cobre con la que cortar los nudos gordianos que día a día hallamos a nuestro paso.

Es curioso como cada día valen menos las acciones y tienen más valor tus besos, tus caricias y el pan partido y compartido. El recuerdo y el deseo.

Fíjate, somos capaces de poner precio a un pingus del 97 o del 2006. Y sin embargo una copa de cualquier tinto compartido contigo y tu sonrisa enredada en tu pelo carece de precio y de valor.

Sube la prima de riesgo y bajan negocios y sueldos. Parece escaso el pan y el vino, la luz y la sal. La factura del agua aprieta los bolsillos. Cuesta olvidar, tirar “palante”.

Sin embargo, llámame soñador o piensa que soy un candoroso necio, sigo prefiriendo tus manos acariciando las mías. Sigo valorando más la sonrisa de mi pequeño cada vez que tira el chupete como quien tira facturas que no piensa pagar y desprecia sinsabores.

Y la verdad, hasta que no encuentre el verdadero precio de, entre otras cosas, el brillo de felicidad que recorre esos enormes ojos casi negros cada vez que jugamos juntos, esa sonrisa de felicidad... seguiré pensando que no todo está tan mal. Seguiré pensando que la esperanza no tiene precio y no cotiza en más lugar que en nuestros corazones.

lunes, 18 de junio de 2012

VERANO Y PROHIBICIONES.



He vivido toda mi vida cerquita del mar, caminando en su orilla, mojándome mis pies descalzos con el agüita del mediterráneo.

El otro día fui con  la mejor compañía posible a disfrutar de un arrocito y un buen vino blanco y helado a la playa que me ha visto crecer, que me ha visto ganar, amar, perder, llorar… que me ha visto,a l fin y al cabo, vivir. Y ya ves, ahora    que los días se visten de calor y sombras alargadas, que Ra está más alto y radiante en el cielo. Ahora que celebramos el solsticio de verano, que quemamos, en el fuego primigenio que nos trajo Prometeo, lo viejo dejando que las llamas y sus espurnas se lleven muy lejos lo malo del año pasado y pedimos a las estrellas bondades para el porvenir. Ahora que deberían de ser momentos de libertad superlativa, pude ver una noticia, un cartel que me heló la sangre.

Prohibían, bajo multa de 750€ hacer hogueras en la playa la noche de San Juan. (no sé muy bien por donde ronda el salario mínimo interprofesional, pero creo que por debajo de esta cifra snif snif)

Estupefacto y atónito, asombrado, desconcertado. Vamos a ver!, de qué tienen miedo? de que se queme el agua del mar? Ahí fuera son momentos difíciles y duros para todos (menos para Urdangarin, la Banca, Millet y un puñadito de desalmados) pero en general, son tiempos difíciles y duros. Todos necesitamos evadirnos un ratito. Soñar con un presente mejor. Abrazarnos al calor de una hoguera en noche estrellada de verano, mientras miramos como refulgen sus llamas deseando que esa luz ilumine el mundo, lo inunde de la cordura que falta, que las briznas de deseo que se esparcen en el aire se transformen en certezas de felicidad al amanecer del nuevo día.

Claro que no pasará, claro que el mundo seguirá triste y gris al amanecer, pero porqué prohibir algo tan sencillo?, atávico me atrevería a decir, como unas hogueras en San Juan. Mientras escucho que Esperanza Aguirre quiere permitir abrir los comercios las 24 horas del día y los 365 días del año.  Evidentemente a comprar se puede ir, pero reunirnos al amor de una hoguera como se ha hecho desde tiempos inmemoriales no. Eso no se puede hacer.

Y puestos a prohibir, sugiero que prohíban que me mires a los ojos, vaya a ser que un escalofrió recorra mi espalda, erice mi vello y me haga sentir vivo. Propongo prohibir que los niños jueguen a la pelota y sueñen con princesas, que las niñas dejen de soñar con tener el pelo más largo y que lleven patines por los paseos. 
Que prohíban la risa y la algarabía, cantar mientras te duchas, acariciar tu pelo.

Parece que el mundo cada día está más loco, y no sólo en lo económico. Al menos, en ocasiones, recibimos noticias esperanzadoras hoy escuchaba que Bruce Springsteen dedicaba la canción “the River” a un pobre chico madrileño que murió de cáncer a los 20 años dejando la vida, y el deseo en su enfermo pecho de ver a “el boss”. Ya ves, las personas más grandes siempre demuestran que lo son en los detalles más pequeños.

Por lo que estudie y por aquello a lo que me dedico comprendo y entiendo perfectamente que las normas son necesarias y precisas. Pero deberían de ser tan sólo para facilitarnos las vidas para vivir mejor. No para poner un velo de oscuridad y tristeza en todos y en todo. Estamos en un lugar sinsentido en el que se hacen normas/leyes que aprueban las exenciones fiscales y “”amparan”” a aquellos que han defraudado, robado y acumulado mucho dinero “negro” y otras normas que prohíben hacer hogueras en la playa. No sé a vosotros, pero el desconcierto, el desconsuelo cada vez me parece mayor.

miércoles, 6 de junio de 2012

NUNCA ME GUSTO LA ECONOMIA.

Es verdad, la economía está fatal, y nadie tiene dinero para nada (aunque hoy escuchaba en la radio, que se están vendiendo más cajas fuerte que nunca) los bancos parece que están por la labor de esquilmar nuestros paupérrimos ahorros con tal de ellos no caer ni un peldaño de sus escalera de ignominia, corbatas caras y contratos demoniacos.

Pero tú sigues bella y radiante. El verano ha venido desde el parnaso a iluminar tu sonrisa y teñir de moreno tus piernas y aclarar tu pelo. Y sabes? No sé muy bien cuánto vale un café en el piso dieciocho del lugar donde estén las oficinas de Bankia, pero sé que una cerveza fresca, o un buen vinito tomado en tu regazo mientras arrullo tu melena y me enredo entre tus dedos no tiene precio.

Los ahorros del mundo, de Europa más bien, parecen encerrados en el interior de una manzana envenenada, que ya, todos hemos mordido gustosamente hiriéndonos el paladar, los bolsillos y el alma. Es verdad, eso es verdad.

Pero también es cierto que hay cosas que no se acaban nunca, como el fondo del ánfora de pandora, nunca se acaba, del mismo modo que jamás se acabará la esperanza y el deseo de la buena gente de que las cosas funcionen mejor, funcionen diferente. Que el mundo cambie y no a golpe de talonario. Hoy, Ahora está naciendo un niño que no trae en su corazón avaricia.

La prima de riesgo se dispara como un fusil en manos de un socio de la sociedad del rifle borracho y engañado y yo sigo muy bien sin saber quién es esta señora. Cada vez son más los ladrones que se van impunes, no sólo sin pagar por lo robado, sino también sin dar respuestas ni devolver nuestro dinero. Es verdad. Eso es así.

Pero también somos cada vez más los ofendidos, cada vez hay más voces que en diferentes tonos, denuncian lo que sucede en nuestros congresos y pasillos. Y creo que no vamos a callarnos la boca, creo que seguiremos gritando.

Es verdad, los preferentes no pueden justificarse ni con la retahíla de farsas y embustes que nos brindan con mal licor aquellos que engañaron y robaron los ahorros de tantos, sobretodo de aquellos a los que tantísimos años y trabajo les costó acuñarlos, a aquellos que ni tan sólo entendian lo que firmaban (ya ves si fiaban de "su director de siempre", clar es la caixa, es la nostra)

Pero también es verdad que un rosario de alegrías danzan a mi alrededor cada vez que tú sonríes, cada vez que compartimos copas y besos, caricias y abrazos. Es verdad, las cosas parecen no ir bien, pero el cielo se viste de naranja y las cigüeñas vuelven al campanario en el que nunca estuvo Dios y siempre estuvo la creencia, que baña nuestros corazones, de que la vida es para estar feliz, para vivirla feliz y que ningún tipo de prima de riesgo o de producto financiero toxico es más fuerte que ese ansia de vida.

Es verdad, cae la bolsa. Constantemente se desploma el Ibex, el Down jones y la madre que los pario a todos. Es verdad todo el mundo parece preocupadísimo por la pérdida de uno o dos puntos de estos índices bursátiles y nadie se ocupa lo más mínimo de todos aquellos que no llegan a final de mes, de todos aquellos que tienen la nevera medio vacía y el vaso vacio del todo. A estos nadie los rescatará.


Es verdad, pero también lo es que el futuro no espera y está a la vuelta de la esquina, y sabes? Creo que trae vientos de cambio, creo que ese futuro próximo tiene la intención de que brillen con muchísimo más brillo las estrellas de los vencidos. Nada está escrito. Y tú y yo y otras muchas manos prefieren preocuparse por lo que sucede en el Sahel que de los malditos bonos europeos. Acariciar el pelo de alguien querido. Compartir sonrisas. Dibujar dragones. Soñar contigo.